Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Ti.
A veces intentamos cargar solos con demasiadas cosas.
Las preocupaciones, el trabajo, las heridas, las ilusiones, los miedos…
y también todo aquello que no sabemos cómo resolver.
Además, muchas veces creemos que ofrecer algo a Dios significa solo entregar lo bonito o lo que sale bien.
Pero hoy quiero aprender algo distinto: poner también en tus manos lo pequeño, lo cansado y lo imperfecto.
Una oración cercana a la Virgen María para aprender a vivir entregando cada alegría, preocupación y esfuerzo cotidiano.
Oración a la Virgen María para aprender a entregarlo todo
Madre María, hoy quiero poner mi vida en tus manos tal como es.
Con mis alegrías y también con mis preocupaciones. Con mis ganas de seguir adelante y también con mi cansancio.
Enséñame a ofrecerte este día completo, sin esconder lo que me cuesta ni aparentar más fuerza de la que tengo.
Recibe mi trabajo, mis pensamientos, mis errores y mis esfuerzos sencillos.
Cuando no sepa qué hacer con algo que me pesa, ayúdame a soltarlo poco a poco.
Y cuando quiera controlarlo todo, recuérdame que también puedo confiar.
Madre, enséñame a vivir con las manos más abiertas y el corazón más entregado. Amén.
También lo cotidiano puede ofrecerse
A veces pensamos que solo cuentan los grandes momentos.
Sin embargo, muchas veces la vida se transforma precisamente en lo pequeño y repetido de cada día.
Por otro lado, incluso las preocupaciones pueden convertirse en oración cuando dejamos de cargarlas completamente solos.
Rezar el Rosario como una entrega sencilla
El Rosario también puede ser una forma de ir entregando poco a poco todo lo que llevamos dentro.
Cada avemaría puede convertirse en un gesto de confianza.
Desde este blog rezamos en comunidad también por quienes necesitan aprender a descansar más en Dios y menos en el control constante.
- Misterios gozosos – Lunes
- Misterios dolorosos – Martes
- Misterios gloriosos – Miércoles
- Misterios luminosos – Jueves
- Misterios dolorosos – Viernes
- Misterios gozosos – Sábado
- Misterios gloriosos – Domingo
A veces descansar empieza cuando dejamos de querer sostenerlo todo solos.
Un gesto sencillo para hoy
Un pequeño acto de entrega
- Piensa en algo que hoy te preocupe demasiado.
- Respira despacio unos segundos.
- Y di: “María, hoy quiero dejar esto en tus manos.”
Un corazón que también puede aprender a confiar
Si esta Oración a la Virgen María para aprender a entregarlo todo te ha acompañado, vuelve a ella cuando el peso de las preocupaciones se haga demasiado grande. También puedes dejar una intención en la Capilla del blog. Rezamos unos por otros y también por quienes necesitan descansar un poco más el corazón.
Porque incluso lo más pequeño… también puede ofrecerse con amor.
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Madre… si estas palabras pueden ayudar a alguien a soltar un poco de peso hoy, lo dejo en tus manos.