Misterios Gloriosos del domingo: reza el Santo Rosario
Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Ti.
tradicionalmente rezados los miércoles y los domingos.
El domingo es el Día del Señor.
Celebramos que Cristo ha resucitado
y que la muerte no tuvo la última palabra.
Por eso estos misterios tienen hoy un significado especial.
Comenzaremos ante el sepulcro vacío.
Después contemplaremos la Ascensión de Jesús al cielo,
la venida del Espíritu Santo,
la Asunción de María
y, finalmente,
la Coronación de nuestra Madre como Reina del cielo y de la tierra.
Pero no son misterios alejados de nuestra vida.
Hablan de levantarnos después de caer,
de seguir caminando cuando algo termina,
de pedir fuerza cuando nosotros solos no podemos,
de confiar en la vida eterna
y de recordar que nuestra historia
no termina únicamente en aquello que ahora podemos ver.
Quizá llegues a este Rosario después de una semana buena.
O quizá llegues cansado,
preocupado
o llevando algo dentro que no has conseguido resolver.
Sea como sea,
ven tal como estás.
María, Madre mía,
acompáñame en este domingo.
Ayúdame a contemplar la victoria de tu Hijo
y a recordar que,
incluso en mis momentos más difíciles,
siempre hay lugar para la esperanza.
🎧 Rosario del domingo en audio
Si prefieres rezar acompañado,
puedes escuchar aquí los Misterios Gloriosos del domingo.
Antes de comenzar: confía a María tu intención
Antes de comenzar el Rosario,
puedes guardar unos segundos de silencio.
Piensa en aquello que quieres poner hoy ante Dios.
Puede ser una persona.
Tu familia.
Una preocupación.
Alguien enfermo.
Un problema que parece no tener salida.
Una persona que ha fallecido.
Una decisión que debes tomar.
O simplemente el deseo de dar gracias
por algo bueno que ha sucedido esta semana.
También puedes rezar sin pedir nada para ti
y ofrecer este Rosario por alguien que lo necesite.
María, Madre mía,
recibe esta intención que llevo en el corazón.
Preséntala a Jesús
y acompáñame mientras rezo.
Que estos Misterios Gloriosos
renueven mi esperanza
y me ayuden a confiar más en Dios.
Amén.
Oraciones iniciales
✝️ Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de contrición — opcional
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Ayudado de tu divina gracia,
propongo firmemente no volver a pecar,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la Santa Iglesia Católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal. Amén.
Tres Avemarías
Podemos ofrecerlas por el crecimiento en
fe, esperanza y caridad.
Ave María — rezar tres veces:
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo;
bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Los cinco Misterios Gloriosos
Puedes seguirlos en orden
o regresar desde aquí
al misterio en el que te encontrabas.
🌹 Primer Misterio Glorioso:
La Resurrección de Jesús
Evangelio para contemplar: Lucas 24, 1-12.
«¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?»
El sepulcro está vacío.
Aquello que parecía el final
no era el final.
Los discípulos habían visto morir a Jesús.
Habían sentido miedo,
tristeza
y desconcierto.
Humanamente parecía que todo había terminado.
Y, sin embargo,
Cristo resucitó.
Quizá por eso este misterio
puede tocar especialmente nuestra vida.
Porque todos tenemos alguna situación
que hemos dado casi por perdida.
Una relación.
Una esperanza.
Una oportunidad.
Una etapa de nuestra vida.
Incluso nuestra propia capacidad
para volver a empezar.
La Resurrección no significa
que nunca vayamos a sufrir.
Nos recuerda algo todavía más profundo:
el sufrimiento y la muerte no tienen la última palabra.
🙏 Intención sugerida:
por quienes han perdido la esperanza,
por quienes necesitan comenzar de nuevo
y por todos aquellos que atraviesan
un momento de oscuridad.
Rezamos la primera decena
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal. Amén.
🌹 Diez Avemarías
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo;
bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Reza esta oración diez veces mientras contemplas el misterio.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima — opcional
Oh Jesús mío,
perdona nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Amén.
🌹 Segundo Misterio Glorioso:
La Ascensión de Jesús al cielo
Palabra para contemplar: Hechos de los Apóstoles 1, 6-11.
Jesús vuelve al Padre.
Los discípulos se quedan mirando al cielo
y quizá nosotros habríamos hecho exactamente lo mismo.
Pero no pueden quedarse allí para siempre.
Tienen que regresar a su vida
y continuar la misión
que Jesús les ha confiado.
También nosotros vivimos momentos
en los que querríamos detener el tiempo.
Personas que se marchan.
Etapas que terminan.
Hijos que crecen.
Lugares que dejamos atrás.
Situaciones que ya no volverán a ser como antes.
La Ascensión nos recuerda
que una despedida
no significa abandono.
Jesús vuelve al Padre
y sus discípulos deben aprender
a caminar de otra manera,
sabiendo que Él permanece con ellos.
🙏 Intención sugerida:
por quienes están viviendo una despedida,
un cambio importante
o el final de una etapa
y necesitan fuerzas para continuar.
Rezamos la segunda decena
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal. Amén.
🌹 Diez Avemarías
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo;
bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Reza esta oración diez veces mientras contemplas el misterio.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima — opcional
Oh Jesús mío,
perdona nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Amén.
🌹 Tercer Misterio Glorioso:
La venida del Espíritu Santo
Palabra para contemplar: Hechos de los Apóstoles 1, 14; 2, 1-4.
«Todos quedaron llenos del Espíritu Santo».
Los discípulos permanecían unidos en oración
y María estaba con ellos.
Habían conocido a Jesús,
habían escuchado sus palabras
y habían sido testigos
de acontecimientos extraordinarios.
Pero todavía necesitaban algo más:
la fuerza del Espíritu Santo.
Nosotros también.
Porque hay días
en los que sabemos perfectamente
lo que deberíamos hacer
y, aun así,
nos faltan fuerzas.
Sabemos que debemos perdonar,
pero cuesta.
>Sabemos que debemos tener paciencia,
pero se termina.
>Sabemos que debemos confiar,
pero aparece el miedo.
En esos momentos
podemos hacer una oración muy sencilla:
Ven, Espíritu Santo.
Dame la luz que me falta
y la fuerza que yo solo no tengo.
🙏 Intención sugerida:
por quienes deben tomar decisiones,
por quienes sienten miedo o cansancio
y por todos los que necesitan
luz,
fortaleza
y consuelo.
Rezamos la tercera decena
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal. Amén.
🌹 Diez Avemarías
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo;
bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Reza esta oración diez veces mientras contemplas el misterio.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima — opcional
Oh Jesús mío,
perdona nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Amén.
🌹 Cuarto Misterio Glorioso:
La Asunción de María al cielo
Para la contemplación: Apocalipsis 12, 1.
Contemplamos a María
llevada a la gloria del cielo
en cuerpo y alma.
La mujer sencilla de Nazaret,
la Madre que sostuvo a Jesús entre sus brazos,
la que estuvo junto a la Cruz
y permaneció con los discípulos,
participa ahora plenamente
de la gloria de su Hijo.
Y este misterio
nos habla también de esperanza.
Nuestra vida no termina aquí.
Las personas que amamos
no están destinadas simplemente a desaparecer.
Nosotros tampoco.
La fe cristiana nos invita
a mirar más allá
de aquello que nuestros ojos pueden ver
y a confiar en la resurrección
y en la vida eterna.
María ya participa plenamente
de esa promesa.
Y por eso podemos mirarla
también como una Madre
que intercede por nosotros
y nos señala la meta
a la que Dios nos llama.
🙏 Intención sugerida:
por nuestros familiares y amigos difuntos,
por quienes están cerca del final de su vida
y por quienes sienten miedo ante la muerte.
Rezamos la cuarta decena
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal. Amén.
🌹 Diez Avemarías
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo;
bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Reza esta oración diez veces mientras contemplas el misterio.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima — opcional
Oh Jesús mío,
perdona nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Amén.
🌹 Quinto Misterio Glorioso:
La Coronación de María como Reina del cielo y de la tierra
Para la contemplación: Apocalipsis 12, 1.
«Una mujer vestida del sol,
la luna bajo sus pies
y una corona de doce estrellas sobre su cabeza».
Terminamos los Misterios Gloriosos
contemplando a María coronada como Reina.
Pero su realeza
no se parece al poder de este mundo.
María sigue siendo
la mujer humilde de Nazaret.
La Madre que escucha.
La que acompaña.
La que señala siempre hacia su Hijo.
Por eso llamarla Reina
no significa alejarla de nosotros.
Al contrario.
Es reconocer que aquella
que dijo «sí» a Dios
participa de la gloria de su Hijo
y continúa intercediendo
por sus hijos.
Podemos confiarle nuestra casa,
nuestra familia,
nuestros hijos,
nuestras preocupaciones
y también aquello que todavía esperamos.
🙏 Intención sugerida:
por nuestras familias y hogares,
para que María nos ayude
a vivir con más paz,
paciencia,
humildad,
fe
y amor.
Rezamos la quinta decena
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal. Amén.
🌹 Diez Avemarías
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo;
bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Reza esta oración diez veces mientras contemplas el misterio.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima — opcional
Oh Jesús mío,
perdona nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Amén.
Oraciones finales
🌹 La Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos,
gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro
muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clemente,
oh piadosa,
oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Letanías Lauretanas — opcionales
Si deseas prolongar la oración,
puedes terminar el Rosario
rezando las Letanías Lauretanas.
🌹 Rezar las Letanías Lauretanas ⇒
Por las intenciones del Santo Padre
Si deseas,
puedes rezar un Padre Nuestro,
un Ave María
y un Gloria
por las intenciones del Santo Padre
y por las necesidades de la Iglesia.
✝️ Señal de la Cruz
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Antes de marcharte, guarda un momento de silencio
Has terminado los Misterios Gloriosos del domingo.
Quizá dentro de unas horas
comience otra semana
llena de obligaciones,
trabajo,
preocupaciones,
decisiones
y cosas pendientes.
Pero no tienes que llevártelo todo
ahora mismo.
Quédate unos segundos aquí.
Piensa en aquello
que más te preocupa
de la semana que tienes delante.
Y entrégaselo a María.
Madre,
termina conmigo este Rosario
y comienza conmigo la nueva semana.
Cuida a quienes amo,
acompáñame en aquello que me preocupa
y, cuando vuelva a perder la esperanza,
recuérdame que tu Hijo ha resucitado.
Y ahora sí.
Vuelve a tu vida con paz.
Continúa tu camino de oración
Madre… si este Rosario puede devolver hoy
un poco de esperanza a alguien
que siente que todo está perdido,
lo dejo en tus manos.