María, acompáñame también en mi cuerpo
Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Ti. Cuando el cuerpo duele, todo cambia un poco. Las fuerzas no son las mismas, el ritmo se rompe y hasta las cosas sencillas cuestan más. Además, hay cansancios que no se ven desde fuera. Dolores pequeños, molestias continuas o simplemente esa … Leer más