Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Ti.
Hay preocupaciones que los padres casi nunca dicen en voz alta. Una de ellas aparece cuando un hijo se aleja.
No siempre es un alejamiento físico. A veces está cerca, pero ya no es el mismo. O ha tomado caminos que nos preocupan.
Y entonces el corazón de padre o de madre aprende algo muy difícil: amar en silencio.
Hoy quiero hablar contigo de eso, María.
Una oración cuando un hijo se aleja
Madre, hoy pongo delante de ti a mi hijo. Tú sabes quién es, cómo es y el camino que está recorriendo.
A veces me preocupa, a veces me duele no saber cómo ayudarle.
Hay decisiones suyas que no entiendo. Hay caminos que me gustaría que no tomara.
Pero hoy quiero confiarlo en tus manos. Cuídalo cuando yo no pueda hacerlo. Acompáñalo en los lugares donde yo no puedo estar.
Si se siente solo, acércate a su corazón. Si se ha perdido un poco, guíalo con tu ternura. Y si algún día necesita volver, que encuentre siempre el camino abierto.
María, tú que eres Madre, cuida de los hijos que se han alejado. Amén.
Antes de seguir con el día, María, quiero rezar contigo.
Que el Rosario abrace a todos los hijos que hoy preocupan a sus padres.
El amor de los padres no desaparece
Cuando un hijo se aleja, el amor no desaparece. Al contrario: muchas veces se vuelve más silencioso.
Se convierte en preocupación. En recuerdos. En esperanza. Y también en oración.
Muchos padres descubren que rezar por sus hijos es una forma de seguir acompañándolos incluso cuando no saben cómo hacerlo de otra manera.
Rezar el Rosario por los hijos
El Rosario ha acompañado a generaciones de padres y madres.
Cuenta tras cuenta, muchos han puesto en manos de María a sus hijos: los que están cerca… y los que se han alejado.
Desde este blog rezamos juntos cada día.
- Misterios gozosos – Lunes
- Misterios dolorosos – Martes
- Misterios gloriosos – Miércoles
- Misterios luminosos – Jueves
- Misterios dolorosos – Viernes
- Misterios gozosos – Sábado
- Misterios gloriosos – Domingo
Incluso cuando no sabemos qué hacer, rezar sigue siendo una forma de amar.
Un gesto sencillo para hoy
Nombrar a ese hijo en la oración
- Toma el rosario un momento.
- Di su nombre en silencio.
- Repite: “María, cuida de él.”
No estás solo en esta preocupación
Si esta Oración a la Virgen María por los hijos alejados te ha acompañado:
- Vuelve a ella cuando la preocupación regrese.
- Reza el Rosario poniendo a tus hijos en manos de María.
- Deja una intención o enciende una vela en la Capilla del blog.
- Compártela con otros padres que también rezan por sus hijos.
«El amor de los padres sigue rezando incluso cuando no saben qué hacer.»
TE PUEDE INTERESAR
Madre…
si estas palabras pueden acompañar a alguien como Tú me acompañas a mí, lo dejo en tus manos.