Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Ti.
Vivimos rodeados de ruido, prisas y preocupaciones.
Y muchas veces, sin darnos cuenta, también se llena de ruido el corazón.
Nos cuesta mirar con sencillez. Confiar. Perdonar. Y volver a empezar.
Hoy quiero acercarme a ti, María. No buscando hacer cosas extraordinarias.
Solo aprendiendo a vivir como tú viviste: con un corazón disponible para Dios y para los demás.
Me acerco a ti, Santa Virgen María, con una oración sencilla para pedirte un corazón fiel, humilde y lleno de esperanza.
Una oración a María, Santa Virgen de las vírgenes
María... Santa Virgen de las vírgenes, hoy me acerco a ti con sencillez.
Con todo lo que soy. Con mis aciertos. Y también con mis fragilidades.
Enséñame a vivir con un corazón limpio.
A no dejar que el rencor encuentre sitio dentro de mí.
A cuidar mis palabras. Mis pensamientos. Y mis decisiones.
Ayúdame a buscar siempre el bien. Responder con paciencia. Y vivir con humildad.
Que cuando tenga miedo, recuerde tu confianza. En la duda, que recuerde tu fidelidad. Y que cuando me canse, recuerde que nunca dejas de caminar junto a tus hijos.
María, Santa Virgen de las vírgenes... haz de mi corazón un lugar donde pueda crecer la paz. Amén.
Antes de continuar el día, quiero rezar el Santo Rosario contigo. Que cada Avemaría vaya transformando poco a poco mi corazón.
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La verdadera belleza nace por dentro
Todos cuidamos muchas cosas.
Nuestra casa. Nuestro trabajo. Y nuestra salud.
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María nos recuerda que la verdadera belleza empieza ahí.
En la forma de mirar, escuchar y amar.
Y eso puede comenzar hoy mismo, con pequeños gestos.
Rezar el Rosario para parecerse un poco más a María
Cada misterio del Rosario nos acerca un poco más a la vida de Jesús vista desde los ojos de su Madre.
Mientras rezamos, aprendemos también a vivir como ella: con humildad, paciencia y confianza.
Desde este blog rezamos juntos cada día.
Ver los misterios del día
Rezar unidos cada día también nos ayuda a parecernos un poco más a María.
Un gesto sencillo para hoy
Responder con más dulzura
- Hoy procura responder con serenidad a una situación que normalmente te haría perder la paciencia.
- Antes de hacerlo, di en silencio:
- "María, enséñame a amar como tú."
María siempre nos acerca a lo mejor de nosotros mismos
Si esta Oración a María, Santa Virgen de las vírgenes ha acompañado tu corazón:
- Vuelve a rezarla cuando necesites paz interior.
- Compártela con alguien que ame a la Virgen.
- Deja una intención o enciende una vela en la Capilla del blog.
- Y deja que María siga llevándote siempre hacia Jesús.
«El corazón que se deja enseñar por María aprende cada día a amar un poco mejor.»
Madre... si esta oración puede acercar un corazón más al tuyo y, por medio de ti, al de tu Hijo, lo dejo todo en tus manos.