Oración contemplativa a la Virgen María

🌷📿🌷 "Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Ti. "

María, enséñame a quedarme en silencio contigo

María, vengo cansado de tantas palabras, de tantos pensamientos que no paran, de tantas preocupaciones que se repiten. Hoy no quiero explicarte nada ni pedirte cosas concretas. Hoy solo deseo quedarme contigo. Aprender de ti el silencio que no huye, la quietud que no se evade, la presencia que sostiene.

Oración contemplativa a la Virgen María

Virgen María, Madre del silencio fecundo, hoy me siento ante ti sin prisas. No traigo respuestas ni preguntas bien formuladas. Traigo mi corazón tal como está, con ruido, con cansancio, con deseo de descanso.

Enséñame a callar por dentro. Sin llenar cada espacio con palabras. Ni exigir sensaciones. A no forzar nada. Solo a estar, como tú estabas, disponible y abierta a Dios.

María, Tú guardabas todo en el corazón. No lo analizabas todo, no lo entendías todo, pero confiabas. Dame ese modo tuyo de contemplar la vida sin poseerla, de mirar sin dominar.

Cuando mi mente se disperse, tráela de vuelta con suavidad. Si me impaciento, recuérdame que el silencio también es oración. Y cuando me sienta vacío, ayúdame a descubrir que Dios también habita ahí.

Madre, quiero aprender a contemplar sin esperar resultados. Descansar sin huir. Y permanecer sin miedo. Enséñame a estar contigo, simplemente, bajo la mirada de Dios.

Virgen María, toma mi respiración, mis latidos, mis silencios. Preséntalos tú ante el Señor. Yo me quedo aquí, contigo. Amén.

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Reflexión: contemplar es aprender a permanecer

La oración contemplativa no busca sentir mucho ni entenderlo todo. Busca permanecer. Permanecer ante Dios tal como somos. En una cultura que empuja a hacer y producir, la contemplación nos devuelve al ser.

María es maestra de esta oración silenciosa. Ella no corre, no se adelanta, no se dispersa. Permanece. Y en esa permanencia, Dios actúa.

El silencio que transforma

No todo silencio es vacío. Hay un silencio que acoge, que ordena por dentro, que sana sin hacer ruido. Ese es el silencio al que María nos conduce.

🌹📿🌹 "Reina de los pobres, haznos generosos con los demás."

Reza el Rosario de forma contemplativa

Rezar el Rosario también puede ser contemplar. No hace falta correr ni decirlo todo perfecto. Avemaría tras Avemaría, el corazón se aquieta y aprende a quedarse.

Un gesto sencillo para hoy

Practicar la quietud

  • Busca cinco minutos de silencio real.
  • Siéntate cómodamente y respira despacio.
  • Repite suavemente: “María, enséñame a contemplar”.

Regálate silencio

Si esta Oración contemplativa a la Virgen María te ayudó a aquietarte:

  1. Deja un comentario, o una intención que quieras poner bajo el manto inmaculado de la Virgen María y enciende una vela en la "Capilla de este blog".
  2. Vuelve a ella cuando sientas saturación interior.
  3. Guárdala para los días de ruido y prisa.
  4. Compártela con alguien que necesite descansar por dentro.

“📿 En el silencio,
María te enseña a permanecer. 📿”

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