🌷📿🌷 "Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Ti. "
El Padre Nuestro (Oración del Señor): significado y cómo rezarlo con el corazón
El Padre Nuestro, es la oración que Jesús nos enseñó. Cuando la rezas, aprendes a vivir como hijo: con confianza, perdón y entrega.
El Padre Nuestro no es solo una oración “bonita”: es un camino. En pocas frases, Jesús te enseña a mirar a Dios como
Padre, a colocar tu vida bajo su voluntad y a pedir lo necesario con un corazón reconciliado.
Rezarlo bien no depende de hacerlo perfecto, sino de decirlo con verdad.
La oración
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Nota litúrgica: en la Santa Misa, después del Padre Nuestro se añade una doxología (“Tuyo es el reino…”)
como respuesta del pueblo, separada por el embolismo del sacerdote.
¿Cuándo se reza en el Rosario?
En el Rosario, el Padre Nuestro se reza al comenzar (tras el Credo) y también
al inicio de cada decena. Es como abrir una puerta:
antes de contemplar un misterio de Jesús, el corazón se coloca en actitud de hijo.
¿Qué estás diciendo cuando rezas el Padre Nuestro?
1) “Padre nuestro…”: confianza y pertenencia
No rezas a un Dios lejano. Te diriges a un Padre, y además dices “nuestro”:
entras en una familia. Incluso cuando estás solo, rezas con la Iglesia.
2) Primero Dios: su Nombre, su Reino, su Voluntad
Antes de pedir “cosas”, pides lo esencial: que Dios sea reconocido, amado y obedecido.
Esto ordena el corazón: te saca del “yo primero” y te coloca en la luz.
3) Luego la vida real: pan, perdón, combate y protección
Pides pan (lo necesario), perdón (para vivir en gracia), fuerza en la tentación (para no caer)
y liberación del mal (para ser guardado). Es una oración completa para el día a día.
Origen e historia breve
- El Padre Nuestro nace del Evangelio: Jesús lo enseña a sus discípulos como modelo de oración.
- Desde los primeros siglos, los cristianos lo rezaban con frecuencia. Un texto muy antiguo, la Didaché,
aconseja rezarlo tres veces al día. - La Iglesia lo conserva como la oración “central”: escuela de fe, de esperanza, de caridad y de perdón.
Una clave para no rezarlo “en automático”
El Padre Nuestro se vuelve nuevo cuando lo rezas como si cada frase fuera una decisión:
“hágase tu voluntad” no es resignación, es confianza.
Y “perdona… como también nosotros perdonamos” es medicina: te libera por dentro.
Cómo rezarlo con el corazón (3 formas prácticas)
- Detente un segundo en “Padre”.
Antes de seguir, respira y di por dentro: “No estoy solo”. - Elige una frase para hoy.
Si vas con prisa o con la mente dispersa, reza todo, pero quédate especialmente con una:
“Danos hoy…”, “Perdona…”, o “Líbranos…”. - Si hay una herida, no la escondas.
En “perdona nuestras ofensas” puedes nombrar en silencio lo que te pesa,
y en “como también nosotros perdonamos” pedir la gracia de soltar el rencor, aunque sea poco a poco.
Cuando te cuesta rezar
Si estás cansado o seco por dentro, reza despacio solo esta línea:
“Padre… hágase tu voluntad.”
A veces la oración más verdadera es la que sale con poca fuerza, pero con sinceridad.
Jaculatoria final
Padre, en tus manos me abandono.
Para terminar
Si quieres, reza ahora el Padre Nuestro sin prisa. Y después, entra en el Rosario con confianza:
María te enseña a decir “Padre” con un corazón sencillo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el Padre Nuestro es tan importante?
Porque es la oración que Jesús enseñó: ordena el corazón, enseña a confiar y a vivir en perdón.
¿Se reza igual en el Rosario y en la Misa?
Sí. En la Misa, además, se añade una doxología como respuesta del pueblo tras el embolismo del sacerdote.